cafe y dégagé
esta vida loca...
... V.U es de las personas que ante una cámara de fotos no se relaja, pero ante un café es puro ZEN, una delicia escucharle...
- V, solo quiero que te dejes llevar, no quiero poses rígidas sino naturales, se tu mismo...-
- esto es peor que estar delante de Maurice Béjart -
- ¿le conociste? -
- Si claro, el fue mi maestro y mi amigo, a pocas persona le debe tanto la danza como a el.-
- Debió de ser fascinante -
- ufff, ni te imaginas; recuerdo un día que estaba desayunando con Jorge Donn y conmigo... levantó la ceja y dijo
"quiero plasmar el sueño esencial que alienta el interior de todo ser humano", Jorge lo miró y dijo:
Mau eso que has dicho es precioso, el empezó a reír y a reír, yo permanecía expectante, hasta que concluyó; mon cher; la fantasía del andrógino.(Platón dixit). -
silencio roto por otro sorbo de café...
- Jorge también debió ser fascinante. -
- si lo era, fuerte como nadie, los dos juntos eran pura energía revitalizante, pero también es cierto que dos huracanes juntos, terminan arrasando el mundo... Jorge fue mucho más allá de lo que la expresividad y la mortalidad frágil de un ser humano podía transmitir, en lo artístico, en la profesión... arte y vida eran para el lo mismo, era complejo y esa complejidad fue la fertilidad de Maurice, fue su inspiración y su cómplice, su vitalidad, su sinrazón... un pozo de emociones sin fondo y el sentimiento de caducidad y la fragilidad de todo lo que de verdad merece vivirse. -
- "Bolero" es de las piezas más increíbles que he visto. -
se sonríe, y toma otro sorbo de café...
- esa pieza es hipnótica, envuelve al bailarín en un trance irreparable que se enrosca una y otra vez sobre sí mismo, en una sensualidad arrebatadora que nunca acaba de eclosionar de verdad… -
- es cierto, a mi me parece orgiástica. Un ritual del que sales loco de atar, ufff se me pone el vello de punta. -
se termina su café, me mira, se sonríe... creo que ya podemos continuar ¿no?
Intuyo que no desea seguir recordando, pero de repente, se arquea, su respiración es acompasada, los brazos comienzan a cimbrear, sus pies se tornan misteriosos y místicos, su mirada es una tragedia clásica. Sus dedos escriben "Ravel" en el aire se muestra reverdecido, renovado.
Y entonces entiendo que a veces el recuerdo hace que alguien tan grande, lo sea aun mas, incluso por encima de una verdad ochomesina...
Hay más conversación para contar y para emocionarse. Pero no soy quien para repetirla o mancillarla solo espero otro café y el penúltimo dégagé.







ser_anonimo dijo
los recuerdos insignificantes para algunos son susceptibles de pasar al olvido, yo intento capturarlos en plena fuga...
18 Febrero 2008 | 04:08 PM